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A MIS BRAZOS BROCOLI

Con la llegada de las temperaturas frías, las crucíferas plantadas al aire libre experimentan un arreón en su crecimiento especialmente los cultivos que cuajan en inflorescencia como es el caso del brócoli que agradece el frío del aurora y las lluvias matinales que acaban concentrándose de manera diseminada por toda su cabeza. Es un espectáculo observar las hojas de esta planta abiertas de par en par para absorber la mayor luz posible del sol mientras sus raíces absorben la energía del agua y de los minerales depositados en la tierra mezclados con los que se generan con la descomposición del compost. Es probablemente la col más esperada del otoño junto a la coliflor que hará las delicias de los platos calientes de todos los hogares. Cocido y preparado con guarnición de un montoncito de arroz, junto a patata y zanahoria y un chorro de aceite, los sentidos del ser humano encuentran la paz del gusto por los sabores de la tierra, de lo ecológico, de lo cercano, de lo artesano y de lo solidario.