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PROXIMA ESTACION FERIA ECOLOGICA DE ALGORTA

Los productores de verduras y frutas recuperamos un espacio de se había suspendido en marzo de 2020 por la crisis sanitaria y que celebramos su regreso. Atrás quedó la última feria a la que asistimos como expositores, la feria de Gustoko celebrada en el BEC y retornamos de nuevo este sábado 16 de octubre a la feria de ecológica de Algorta donde junto a otros productores ofreceremos nuestros productos estacionales de la huerta de Gordexola y podremos conversar sobre el proyecto Biozaki con las personas que se vayan acercando al stand. Junto al componente festivo, las ferias ayudan a la profesionalización del sector, al refuerzo de sus canales de comercialización, a dar a conocer sus productos, su origen y las labores artesanales realizadas para su obtención. Es un espacio vivo de intercambio en el que productores y consumidores se encuentran y se conocen al mismo tiempo que se fomenta la agricultura de proximidad, ecológica, saludable y en nuestro caso además, social. Así mismo estos entornos de comercialización en cercanía fomentan la dinamización de la economía local sin intermediarios y los cuatro principios sobre los que se sustenta la agricultura ecológica: Salud, Equidad, Ecología y Responsabilidad.

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TIEMPOS DE MUDANZA

Con el asentamiento definitivo del otoño y la caída de temperaturas en Gordexola (entre 5 y 6 grados menos que en el Gran Bilbao) llega la renovación de los cultivos que se establecerán en la tierra durante los próximos 5-6 meses y que a buen seguro nos traerán ricos manjares. Atrás quedaron los largos días con noches cortas, las temperaturas cálidas y las noches agradables al fresco, en otoño empiezan tarde o temprano a cambiar las temperaturas y las noches se vuelven frías, a veces gélidas. Algunos cultivos, como la col rizada de verano o algunos pimientos Gernika debemos pensar en cambiarlos y retirarlos aunque aun estén en producción. Por eso es importante irse adelantando e ir implementando las rotaciones. Llega también la preparación de la tierra, alimentarla con abono suficientemente descompuesto a la vez que se entierran los restos de la cosecha anterior, dejarla mullida para que las nuevas plantas se asienten y el riego de lluvia natural haga su función. Las coles rizadas, los brócolis, las coliflores, romanescus, espinacas, kal, ajo tiernos y acelgas irán colonizando los invernaderos y los puerros este año sobre plástico de acolchado para evitar la proliferación de hierbas, las habas en sus surcos y más coles irán habitando la huerta al aire libre mientras vamos cosechando la calabaza. Todo cultivado de manera escalonada, y en la medida de los posible acolcharemos las coles y entutoraremos las habas para que resistan los vientos y protegeremos nuestras lechugas, cogollos y escarolas de limacos.

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DE ELLOS APRENDIMOS

La agricultura ecológica, antes llamada natural, que había pasado de generación a generación a través de los técnicas y conocimientos nació hace mucho tiempo. En su sentido amplio, remite a toda actividad básica y propia de un ser humano natural y consciente. Lo que implica sembrar o plantar semillas y plantas y cuidarlas para obtener un fruto saludable y justo de ellas, manteniendo el respeto por el entorno y un equilibrio sostenible tanto en el ser humano como en la naturaleza. También contiene, el conjunto de acciones humanas de vida, con todas sus implicaciones, que fomentan y preservan ese hábitat que convive en armonía “ser humano-naturaleza” (medio ambiente humano y no humano). Y en dicho paradigma hoy recordamos la inspiración que supuso para nosotros conocer a Jose Antonio Lekue de Larrabetzu…

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AURORA, LA UNICORNIA DIVERTIDA, VISITA NUESTRAS COLES

Esta semana nos ha visitado la unicornia Aurora, que no ha dudado un momento en acercarse a nuestra plantación de coles al aire libre (crucíferas o brasicaceas) que crece en tamaño de fruto y en número de plantas cada quince días ya que todos los meses entre julio y febrero llegamos a plantar 19200 plantas entre colifores, brócolis, romanescus, coles rizadas, coles lombardas, algunas de 90 y otras de 120 días de ciclo de cultivo para ir posibilitando el relevo de unas generaciones de plantas a a otras. Muchas de estas plantas experimentarán las heladas nocturnas e incluso la nieve que pueda acontecer en el invierno. Su marco de plantación es de 50 cm entre plantas por 0,80 entre calles. Al comienzo de su crecimiento no es fácil adivinar de qué planta se trata, especialmente la coliflor, el brócoli y el romanescu, ya que sus hojas son muy similares. Además de esta plantación al aire libre ya hemos comenzado a completar los espacios de los invernaderos que los cultivos de verano nos van dejando libres. Como cada año, ellas junto a la calabaza son las protagonistas de esta época del año que nos brinda sabores indescriptibles en los guisos de otoño/invierno.

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QUE TAN CERCA (KM 0)

En un mundo globalizado como el que vivimos hay ciertas costumbres que van quedando arraigadas como adquirir productos con procedencias muy diversas, que recorren, de media, más de 4.000 km hasta llegar a nuestros hogares. Una tendencia que, sin lugar a dudas ,deja una innegable huella ecológica en nuestro planeta debido a los procesos de envasado y transporte que suponen. Como respuesta a dicha tendencia surgió a finales de los año 80 el llamado movimiento slow food, una corriente que cada vez suma más participantes y que promueve el consumo de productos de kilómetro 0, es decir, aquellos provenientes de zonas de cultivo cercanas, ubicados a un radio máximo de 100-250 kilómetros según el criterio que se maneje (disponibilidad, aptitud de la tierra local o colindante, hábito de cultivo…). Sin embargo, el concepto de consumo de productos de kilómetro cero no se centra únicamente en la distancia entre el origen y el lugar de consumo, si no que implica también la estacionalidad y la calidad de estos en cuanto al consumo de productos frescos por su carácter perecedero y de temporada. Reducir la distancia entre la huerta y la clientela de cestas tiene efectos directos en la reducción de la emisión de gases de efecto invernadero. Las grandes exportaciones de alimentos conllevan envasados específicos y transportes de largas distancias que ocasionan contaminación, lo que supone el aumento del envío de emisiones de C02. El ahorro en logística y desplazamiento del género evita los aranceles de las importaciones, reduciendo considerablemente los gastos en combustible, almacenamiento, embalajes y conservación-hasta que los productos lleguen a su destino ya que las distancias a recorrer serán inferiores a 1 hora por traslado como máximo, promoviendo que las hortalizas lleguen a su destino en mejores condiciones. Además, consumir productos frescos implica un beneficio directo en nuestra salud gracias a las mejoras nutricionales gracias a su conservación en tiempo mayoritariamente en la planta y por su manejo ecológico. Y por supuesto, consumir productos de kilómetro 0 y de temporada favorece el impulso de la economía local y la generación de empleo, facilitando el acceso al canal comercial a pequeños y medianos productores, reduciendo así el número de intermediarios en la cadena agroalimentaria. Es un hecho comprobado que el consumo responsable se ha vuelto para cada vez más personas una forma de vida. Otro argumento nuclear en tomar opción por este tipo de alimentación es que se contribuye a prescindir de los envoltorios o productos químicos que tienen como objetivo proteger la mercancía durante el traslado ya que su consumo es en fresco (24-48 horas desde que se recoge de la planta). Como hablamos de productos perecedero y ecológicos en cuanto a trazabilidad se refiere son productos libres de tratamientos fitosanitarios favoreciendo condiciones de una vida sana. Por último, gracias al consumo responsable de productos como los nuestros se incentiva el crecimiento de proyectos locales, ayudando a que crezcan las economías locales y la generación de empleo, en nuestro caso además social y solidario.

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VERDE QUE TE QUIERO VERDE

Cuando visitamos la parcela de la acelga verde no podemos evitar quedarnos embriagados por su verdor clorofila intenso y centelleante que brilla con independencia del ángulo desde el que la observes. Muchas veces nos preguntamos por qué es el verde el color que domina en el reino de las plantas y no otro color. La simple respuesta es que la mayoría de las plantas contienen cloroplastos, que son los orgánulos que contienen la molécula de clorofila, que es la responsable de captar los fotones de luz para realizar la fotosíntesis y del color verde de las plantas. Pese a que absorben casi todos los fotones de las regiones azul y roja del espectro de la luz, absorben solo alrededor del 90 por ciento de los fotones verdes. Si absorbiesen más, las veríamos negras. Por ello, las plantas son verdes porque la pequeña cantidad de luz que reflejan es verde. Pero, Así, cuando los días se van acortando y las noches se van haciendo más largas (típico del otoño y el invierno), la producción de clorofila se va deteniendo hasta que ya no se produce más, y la hoja se acaba quedando sin clorofila. Este hecho se traduce en la progresiva desaparición del color verde. Cuando esto pasa, los demás pigmentos son revelados progresivamente y las hojas se ven de colores amarillos, naranjas, marrones, ocres o rojos. Algunos científicos a veces dicen que puede ser debido a que la luz verde sea demasiado potente para que las plantas la usen sin que les dañe, pero la razón dista de estar clara. Sin embargo, hace poco unos científicos publicaron en la revista Science un modelo para explicar por qué la maquinaria fotosintética de las plantas desperdicia la luz verde. Sus hallazgos apuntan a un principio evolutivo que rige sobre los organismos cosechadores de luz y que podría ser aplicable por todo el universo. Ofrecen además esta lección: a la evolución, al menos a veces, le preocupa menos hacer que los sistemas sean eficientes que el mantenerlos estables.

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EL PODER DEL COLOR PURPURA

La berenjena es una de las joyas (nunca mejor dicho, ya que crece y pende de la planta como si fueran pendientes) de la cocina mediterránea, especialmente la griega. En la huerta de Gordexola ante el declive del ciclo de cultivo de la vaina, pepino y calabacín toma el relevo haciéndose paso y estableciendo una sana rivalidad con el tomate en cuanto a tonalidades y colores se refiere, además de que pertenece a la misma familia de cultivos (solanáceas). Esta hortaliza de verano, colabora en contrarrestar el colesterol y la oxidación celular. Además, resulta ligera y digestiva en los menús de cada día. Repasamos sus propiedades y beneficios para la salud. De ella se dice que mejor cocinarla entera que cortada, aunque para gustos los colores. Pero aunque pudiera ser un cultivo más o menos familiar su origen y presencia culinaria por antonomasia está en el sureste de donde se consume desde hace más de 4.000 años, y donde se conoce como brinjal. Hoy en día, China es con diferencia el principal productor mundial, con casi 20 millones de toneladas anuales. Le sigue la India con la mitad, mientras que España produce unas 175.000 toneladas. En la Península destaca la cosecha de Castilla-La Mancha, donde existe la denominación de origen «berenjenas de Almagro», de tamaño pequeño y forma redondeada. Se le conocen propiedades tan numerosas que la lista sería interminable. Gracias a su elevada concentración de agua y escasa grasa, supone un plato muy ligero. Posee una buena cantidad de fibra para conservar en buen estado la flora bacteriana y presenta una poderosa acción antioxidante gracias a las antocianinas de su color morado. Esta hortaliza expresa un factor estimulante e higienizante del hígado y de la vesícula biliar, muy importante para sentirnos tranquilo y desenfadados. También se sabe que contribuye a proteger el cerebro y muy útil en la lucha contra el cáncer porque inhibe la formación de nuevos vasos sanguíneos que alimentan los tumores. Si no lo habéis probado os animamos a disfrutarla al horno o en paté.

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ENTRE EL CIELO Y LA TIERRA

En la huerta de Biozaki, la alubia sigue creciendo con sus tres variedades asemejándose a esos paisajes hortícolas de las huertas de Los Andes de países como Ecuador y Perú, y como buena leguminosa tiene la capacidad de fijar el nitrógeno atmosférico. Como sabemos, los elementos principales que nutren a una planta son el nitrógeno, el fósforo y el potasio. El primero de ellos, es el elemento que ayuda a que una planta crezca, y los otros dos ayudan al factor de desarrollo de las flores y a la creación de las buenas raíces. Si nos centramos en el nitrógeno, hay que destacar que es el principal elemento que absorben las plantas de la tierra. Este elemento le da la capacidad de crecer a la planta. Este nitrógeno proviene de la descomposición de la materia orgánica o de las heces y orina de los animales. La tierra en sí no contiene nitrógeno, por ello, hay que aportárselo mediante por ejemplo, el estiércol, a modo de materia orgánica. En el caso de las plantas leguminosas como la alubia, estas tienen la cualidad de fijar el nitrógeno de la atmósfera en la tierra. Para realizar ese proceso las plantas leguminosas forman unos pequeños nódulos en las raíces. Estos nódulos son pequeñas bacterias (Rhizobium) que absorben el nitrógeno del aire que hay bajo tierra y lo meten en la planta. De esta manera, se crea una asociación simbiótica entre la planta y la bacteria. Es decir, la planta le aporta a la bacteria los hidratos de carbono que se generan en el proceso de adquirir el nitrógeno, y la bacteria le aporta el nitrógeno que al planta no podría adquirir por sí sola. Pura magia!,

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GIZARTELUR (BIOZAKI) NUEVA SOCIA DE LA RED GIZATEA

Gizartelur, (nombre mercantil de la empresa de inserción cuya marca ecológica es Biozaki), acaba de ser admitida en la Asociación de Empresas de Inserción del País Vasco se constituye en 2007 con el objetivo de afrontar colectiva y eficazmente los retos a los que se enfrentan las empresas de inserción, contribuir a la mejora y fortalecimiento del sector, fomentar la intercooperación o facilitar su interlocución ante las instituciones públicas y ante la sociedad.

Gizatea agrupa a 41 empresas, que emplean a 1.165 personas, 697 de las cuales (60%) son personas en procesos de inserción. Sus resultados, con altas tasas de incorporación al empleo, evidencian que son un instrumento eficaz para responder a las necesidades de personas con necesidades complejas de inserción laboral. Gizatea es una palabra que combina los términos giza (humano), gizartea (sociedad) y atea (puerta). Con ella se quiere expresar la función que cumplen las empresas de inserción como una de las posibles puertas de entrada a la participación e integración social, a través de un proceso de inserción socio-laboral, donde la propia persona es la protagonista.

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NUESTRA HEROINA DEL HUERTO

Caminando por el huerto mientras recogíamos pimiento Gernika, nos encontramos con nuestra amiga Lupita, una mariquita de vestido rojo con lunares negros. Le preguntamos bien bajito, para no ahuyentarla qué hacía posada en la hoja de esta variedad de pimiento y ella sin inmutarse (puede que descansando después de un buen almuerzo) nos hizo acercarnos para escucharla y nos contó que es una aliada del huerto desde tiempos inmemorables. Nos fue relatando que aunque no lo pareciera era de la familia de los escarabajos y que su plato favorito son los pulgones que en esta época proliferan especialmente en el invernadero, aunque de vez en cuando también le atraen los pequeños insectos de cuerpo blando como las larvas, huevos de insecto y ácaros, tanto en estado larvario como adulto (hasta 300-400 pulgones puede llegar a comer, antes de convertirse en pupa). Lupita nos cuenta igualmente que a veces se tiene que enfrentar a las hormigas que acompañan a los pulgones ya que se asocian bien entre ellxs. Los pulgones excretan una sustancia pegajosa (melaza) de la que se alimentan las hormigas, al mismo tiempo que estas protegen al pulgón de sus depredadores como ella. Nos cuenta entre risas que aquí la conocen como coco, catarina en México, o vaquita de San Antonio en Argentina. Dice que da buena suerte en la salud y en el amor a quien se la encuentra (al menos eso piensan en Suecia), y que se siente bienvenida en aquellos huertos donde no hay pesticidas y reina la armonía y el cuidado de las plantas. Mientras nos habla seguimos cosechando pimientos Gernika hasta que de repente dejamos de escucharla, alzamos la mirada y ya no está. Hasta la próxima, Lupita 😉